EL SAHEL: ENJAMBRE DE YIHADISTAS

De la supervivencia al Control del Salafismo Yihadista Global

EL SAHEL: ENJAMBRE DE YIHADISTAS

De la supervivencia al Control del Salafismo Yihadista Global”

THE SAHEL: HIVE OF JIHADISTS

From survival to control of Global Salafi Jihadism”

FJ.M.U: Analista de inteligencia y Experto profesional en terrorismo yihadista

Resumen

A finales del año 2006, se produjo un cambio estratégico en Argelia en lo que al terrorismo yihadista salafista se refiere, puesto que Ayman Al Zawahiri1, anunció la unión del GSPC ( Grupo Salafista para la Peregrinación y el Combate) con Al Qaeda, fusión que pasó a denominarse en enero de 2007 como AQMI ( Al Qaeda del Magreb Islámico). Desde ese momento, los objetivos principales y estratégicos de la nueva formación yihadista fueron, incidir sobre las comunidades norteafricanas y desestabilizar los regímenes políticos de los países en aquellas situados. Las acciones o actividades que AQMI realizaba, no sólo afectaban al territorio argelino, también apuntaban hacia amplios territorios del Sahel e incluso a la expulsión de aquellos de lucrativas actividades de europeos. En la actualidad, la estrategia planteada por AQMI sigue siendo la de establecer su dominio sobre esos territorios sahelianos, para así establecer su santuario y refugio, al igual que lograr una seguridad que le permita estar a salvo de la presión que ejercen las Fuerzas de Seguridad Argelinas y las Fuerzas Internacionales y desde el cual intentar provocar su completa inhibición y retirada.

Además, durante un largo periodo de tiempo, AQMI se estableció en la zona del Sahel, desarrollando su estrategia yihadista hasta que el año 2012, y tras una serie de acontecimientos que dieron lugar a una sublevación tuareg y seguida de un golpe de estado en Mali, AQMI aprovecha la desestabilización política de dicho país para invadir los territorios de su zona norte, originando el nacimiento de nuevos grupos terroristas yihadistas en ella, los cuales se unen expresando su lealtad a Al Qaeda (Mujao, Ansar Dine…) con el objetivo estratégico de instaurar un Estado yihadista en la zona.

Desde ese momento y hasta la actualidad, y tras los acontecimientos surgidos en estos últimos años, en otros lugares del mundo, la zona del Sahel se ha convertido en un anhelado objetivo para otros grupos terroristas de carácter islamista radical, como (Daesh y Boko Haram). Sin duda, la presencia de estos grupos terroristas yihadistas salafistas en el territorio saheliano, permite entender una estrategia que no sólo se basa en invadirlo y crear un Estado califal, sino también en alcanzar el control del yihadismo salafista global.

Abstract

At the end of 2006, in Algeria there was a strategic change regarding Salafist jihadist terrorism, Ayman Al Zawahiri, announced the union of the GSPC (Salafist Group for Pilgrimage and Combat) with Al Qaeda, naming itself in January 2007 as AQIM (Al Qaeda of the Islamic Maghreb). From that moment on, the main and strategic objectives of the new jihadist formation was to influence the North African communities and destabilize the regimes in the regions. The actions or activities that AQMI carried out were not only aimed at Algerian territory, but also towards Sahelian territories and even Europeans. The strategy to be followed by AQIM was and is to establish a domain in those Sahelian territories in order to establish their sanctuary and refuge, as well as a security that allows them to be safe from the pressure exerted by the Algerian Security Forces, and the Forces international For a long period of time, AQIM established itself in the Sahel area, establishing its jihadist strategy, and it was not until 2012, and after a series of events that led to a Tuareg uprising and followed by a coup in Mali , when AQIM takes advantage of the political destabilization of said country to invade the northern territories, causing the birth of new jihadist terrorist groups in the area, which unite demonstrating their loyalty to Al Qaeda (Mujao, Ansar Dine …), with the aim strategic to establish a jihadist state in the area. From that moment to the present, and after the latest events that have arisen in recent years, in other parts of the world, the Sahel area has become an appetizing and great target for other terrorist groups such as (Daesh and Boko Haram). The presence of all these Salafi jihadist terrorist groups in the Sahelian territory suggests a strategy that is not only based on invading it and creating a caliphate state, but also having control of global jihadism.

Los primeros comienzos del Yihadismo en el Sahel

Los inicios del terrorismo yihadista salafista en el Sahel, por parte de AQMI, pueden situarse en la década de los años 80, con la aparición en la República Argelina del Frente Islámico de Salvación (FIS). Esta organización o movimiento político con tendencia islamista salafista, cuyo objetivo principal fue volver a la época primigenia islámica y a la pureza de la Sharía o Ley Islámica, supo en aquel momento aprovecharse de la mala situación económica, política y social del país en aquellos años para emprender una estrategia, donde cubrir las necesidades y la situación lamentable de la población argelina, siendo este su principal objetivo, consiguiendo así, ganarse el afecto y apoyo de la población y generando una visión de ser “los salvadores de la causa”, a la cual, no le importaba soportar la rigidez e incomodidad de las normas que el FIS imponía.

Por consiguiente, en el año 1990, el FIS gana las elecciones municipales y posteriormente las elecciones generales, pero no llegan a gobernar debido al golpe de estado que derrocó al régimen islamista, aunque esto trajo consigo la ilegalización del FIS, dando lugar a una serie de atentados terroristas de grandes dimensiones, lo que llevó a muchos de sus miembros a tomar la decisión de realizar la yihad en Afganistán contra el ejército soviético.

A principios del año 1992, muchos excombatientes Afganis regresaron a Argelia, y empezaron a elaborar un plan estratégico encaminado en la creación de un grupo islámico armado, el cual generase un gran potencial de violencia con atentados virulentos contra aquellos que no aceptasen sus ideologías políticas-religiosa, así como a los intereses extranjeros y a sus ciudadanos en territorio argelino. Esta estrategia con tendencia radical y con un ideario claramente Takfir, llevó a la creación del GIA (Grupo Islámico Armado).

En torno al año 1998 y tras una escisión producida en el seno del GIA, surge el Grupo Salafista para la predicación y el Combate GSPC. Es en este periodo, cuando dicho grupo empieza a internacionalizar sus discursos, orientando sus posturas hacia los postulados de Al Qaeda. No fue hasta el año 2006, cuando Ayman Al Zawahiri, anunciara la unión del GSPC con Al Qaeda, estableciéndose con el nombre de AQMI (Al Qaeda del Magreb Islámico), desde ese instante y hasta la actualidad, el grupo terrorista yihadista salafista AQMI, ha tenido como objetivo principal, la expansión de su dominio a lo largo del Norte de África y el Sahel, siendo este último su más codiciado fin, donde han podido instaurar y conservar su presencia hasta el día de la fecha, encontrando en él un santuario y refugio idóneo ante la amenaza y hostigamiento de las fuerzas de seguridad tanto las propias de los distintos países de la zona, como las internacionales. Esta “seguridad” que encuentra AQMI en el territorio saheliano, hace que puedan disponer de una “libertad de movimiento” para ejercer y llevar acabo toda clase de acciones y actividades terroristas.

Los nuevos escenarios yihadistas desembocan en el Sahel

Para Al Qaeda, sin duda, el Sahel ha sido uno de sus principales objetivos dentro del marco estratégico del grupo terrorista en los últimos catorce años.Los grandes acontecimientos políticos surgidos en la zona durante la última década, ha sido el detonante para que el Sahel sea un territorio codiciado para los grupos terroristas yihadistas del momento.

Además, AQMI, ha sabido aprovechar un momento de inestabilidad política en la región norte de Malí, tras una sublevación tuareg contra el gobierno de ese país, acompañada por un golpe de estado. Es, por ello, que estos acontecimientos le han proporcionado al grupo terrorista un gran avance en la invasión de las principales poblaciones del norte de Malí como Gao, Tombuctú…etc. consiguiendo así una valiosa zona de seguridad estratégica de asilo, originando, además, una seria amenaza para muchos países que conforman el Sahel como pudieran ser (Mauritania, Malí, Burkina Faso, Níger o el Chad). Dentro de este marco, afloraron incluso, nuevos grupos terroristas en la zona (MUJAO, ANSAR DINE…) los cuales mostraron su lealtad en ese instante a Al Qaeda. Lógicamente estas acciones llevadas a cabo por los grupos terroristas en torno al año 2012, hicieron que los países occidentales realizaran un plan urgente de frenada al avance estratégico de AQMI y sus leales grupos terroristas en la invasión del territorio Maliense.

La aparición en el año 2013 del grupo terrorista Estado Islámico de Irak y levante (DAESH) anteriormente TanzimQaidat al-Yihad fi Bilad al Rafidayny exfranquicia de Al Qaeda, con su entonces líder Abu Bakr al Baghdadi, permite romper sus lazos con la “Base”, y deciden realizar su particular batalla en la creación de un nuevo califato en las tierras de Siria. Esta acción ha hecho que durante un periodo de cuatro años (2013-2017), los gobiernos occidentales vieran en este grupo una gran amenaza de índole mundial.

El Daesh, con su estrategia de crear un Estado Califal, ha puesto en jaque a todas las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad occidentales con su modus operandi en relación al llamamiento a la lucha por un nuevo califato y el exterminio de todos los apóstatas. Sin embargo, la narrativa que utiliza el Daesh en su propaganda, tiene sus características en la estrategia digital, que hace que todos sus mensajes lleguen a todos los públicos sin ningún tipo de censura ni obstáculos, gracias a las nuevas tecnologías sobre todo internet. Este nuevo avance en la narrativa del Daesh, utilizando la tecnología como forma de comunicar o fomentar el terrorismo de carácter islamista radical, ha conseguido, lógicamente, alcanzar el objetivo deseado, que no es otro que la transmisión, reclutamiento e incluso adoctrinamiento de sus ideas en cualquier individuo.

De esta forma, el grupo terrorista Daesh, ha conseguido crear una nueva arma silenciosa pero a su vez destructora y poderosa para conseguir propagar su ideario ideológico, y así, engrandecer sus acciones o actos armados. Sus mensajes llegan tanto a la población musulmana como a la población no musulmana. Toda esta estrategia, ha hecho que sea uno de los grupos terroristas yihadistas del momento, consiguiendo que sus redes lleguen más allá del territorio en donde pretendía crear su califato, incluso, al igual que Al Qaeda, han visto en el Sahel un refugio idóneo para seguir realizando su particular guerra asimétrica, dentro de su llamada al-Yihad al-Asgar (Yihad de la espada y guerra santa).

Asimismo, con la aparición de ambas organizaciones terroristas yihadistas salafistas en el Sahel (Al Qaeda y Daesh), se han encaminado de forma individual, en una nueva estrategia en lo que a la lucha contra el terrorismo yihadista salafista se refiere. De la misma manera, el escenario que está surgiendo en este territorio no se produce en un contexto en el cual haya una sola insurgencia motivada a la creación de un Estado califal, sino que ahora el principal marco es el poder del ansiado control del yihadismo salafista global entre ambas organizaciones terroristas.

La pugna por el control del yihadismo salafista global se debate en el Sahel

En este sentido, las dos grandes organizaciones terrorista yihadistas salafistas, Al Qaeda y Daesh, se baten por alcanzar el control y liderazgo del yihadismo salafista global. De igual modo, ambas tienen un mismo objetivo, pero utilizan diferentes estrategias. Aunque nacidas de la misma matriz, y a pesar de que sus objetivos sean los mismos como la instauración de la Sharíaen en los territorios ancestrales de Dar-el-Islam o la expulsión a los regímenes apóstatas y el establecimiento de un califato global, los métodos o tácticas utilizadas por estas organizaciones terroristas son, por consiguiente, completamente diferentes.

Por un lado, Al Qaeda utiliza una metodología de moderación respecto a las poblaciones locales en general, todo lo contrario al procedimiento en el que Daesh utiliza sus métodos, ya que para alcanzar el control en la zona donde opera, utiliza el terror sin ningún escrúpulo respecto a aquellos que no comparten su ideología sobre el salafismo yihadista y su lectura y comprensión del Islam. Con este planteamiento, el Daesh adopta un enfoque mediante el cual advierte a la población de los inconvenientes que puede tener si no se adhiere a sus interpretaciones.

Por lo tanto, la pugna por el control del yihadismo global entre Al Qaeda y Daesh, está generando consecuencias que habría que tener muy en cuenta, como son las interrelaciones y subdivisiones internas de los grupos o facciones filiadas a ambas organizaciones terroristas, así como las deserciones en ambos grupos. Estas consecuencias están creando enfrentamientos armados entre grupos o sectores de ambas organizaciones en los territorios donde ambas operan. Uno de esos escenarios donde la tensión ha aumentado por la pugna respecto al control de la zona por parte de los dos grupos terroristas, es el Sahel. Las dos organizaciones terrorista representadas por JNIM (Jama`atNasr Al Islam WalMuslimin) filial de Al Qaeda y EIGS (Estado Islámico en el Gran Sahara) filial de Daesh, están en constante enfrentamiento en la zona del Sahel, tanto es así que el propio Daesh en una de las ediciones de su boletín semanal Al-Naba, afirma que los hombres de Al Qaeda “nunca pierden la oportunidad de la traición”, ya que recientemente “comenzaron una guerra contra” los hombres del Califato en medio de una “furiosa campaña de los cruzados”. En otras palabras, el Estado Islámico acusa a Al Qaeda de lanzar ataques contra sus combatientes mientras luchaban contra la “cruzada” Francia y sus aliados2. Del mismo modo, los enfrentamientos entre ambos grupos siguen en aumento, provocando en la zona una gran desestabilización en las poblaciones locales que son las más afectadas, ya que sufren el acoso por parte de ambas facciones en lo que al reclutamiento de los jóvenes se refiere, utilizando para ello cada una su propia metodología. A esta situación hay que sumarle la aparición en el territorio saheliano del grupo terrorista BokoHaram (Jama’atuAhlis Sunna Lidda’AwatiWaljihad) donde su líder AbukarShekau, que en marzo de 2015 juró lealtad al Daesh, surgiendo de esta lealtad el grupo terrorista ISWAP (Estado Islámico en África Occidental).

Es por ello, que esta situación se ha propagado entre otros sectores de ambas organizaciones desde el Noroeste de África al Sureste de Asia. Además, la retirada de la presencia militar Internacional de alguna de las zonas de conflicto, está generando un gran aumento de combatientes por parte de ambos grupos terroristas y a su vez el enfrentamiento entre los mismos, en un desafío en que se juegan alcanzar el ansiado control del yihadismo global.

Conclusiones

A lo largo de estos últimos años, se han manifestado dos modelos distintos de insurgencia yihadista. Por un lado, se encuentra Al Qaeda, que ha estado cimentando todas sus tácticas en la supervivencia y posterior resurrección de la organización terrorista que en su día mantuvo en jaque a la más importante potencia mundial. La causa de esta renovación en el ámbito estratégico viene dada por la debilidad que estaba demostrando el grupo terrorista tanto frente a sus leales seguidores como ante la comunidad internacional después de la muerte de su líder Osama Bin Laden. Tales maniobras han sido preparadas con un sólo objetivo por parte de su actual líder Al Zawahiri; que no es otro que el de la integración de sus facciones leales en cualquier tipo de revueltas locales, con el propósito de ser aceptados por las comunidades, poblaciones y tribus de todos los territorios donde alcancen presencia, y así poder desempeñar a largo plazo una estrategia de patronazgo o guía del yihadismo salafista global. Por otro lado se encuentra el Daesh, que fue en sus inicios filial de Al Qaeda con el nombre de Ŷamaʕat al-Tawhīdwal-Ŷihād hasta que en 2013 su líder Abu Bakr al-Baghdadi3, después de haber desobedecido las órdenes cursadas por el líder de Al Qaeda se desvinculó de la misma para convertirse en Daesh. Esta organización terrorista instauró su Califato voluntarista en Siria desde el año 2014 hasta el 2017. Su dureza en la instauración de la Ley islámica (Sharía) en parte del territorio ocupado en Siria, la hizo una de las organizaciones más crueles hasta la fecha en lo que a métodos utilizados se refiere.

Por lo tanto, estas dos grandes organizaciones terroristas yihadistas, dentro de sus planes estratégicos sobre todo de sus principales leales franquicias, han visto en el territorio saheliano un objetivo lo bastante deseado para ser su nuevo Estado califal. Los cambios en las políticas de los países que componen ese territorio está generando una inestabilidad política, la cual está siendo aprovechada por estas organizaciones terroristas yihadistas para aumentar su potencial entre las poblaciones de los países que componen esa región, incidiendo en las comunidades y tribus locales. Dicha situación está haciendo plantearse a las organizaciones terrorista yihadista que actúan en la zona, la necesidad de elaborar una nueva planificación para luchar no sólo por la creación de un Estado califal sino también por el control del yihadismo salafista global, lo que está provocando enfrentamientos armados entre ambas organizaciones terroristas yihadistas.

Finalmente, la Comunidad Internacional, consciente de esta situación y anticipando los problemas que generará el enjambre de yihadistas”, no debe esperar a que se perturbe, porque lógicamente, una vez que estos dos grandes grupos terroristas yihadistas salafistas comiencen a sentirse seguros en los territorios donde se encuentran, será difícil contenerles, sobre todo si las unidades militares internacionales que los batieron anteriormente se retiran de dichas regiones.

J.U.

España

1REINARES, Fernando, ”El nuevo líder de al-Qaeda, Ayman Zawahiri” http://wwwrealinstitutoelcano.org/wps/portal/rielcano_es/contenido?WCM_GLOBAL_context=/elcano/elcano_es/zonas_es/terrorismo+internacional/reinares_lider+_al_qaeda_ayman_zawahiri#:~:text=En%20pocas%20palabras%2C%20Ayman%20al,universitarios%20en%20Medicina%20y%20Cirug%C3ADa

2JOSCELYN, Thomas, WEISS, Caleb. “Analysis: IslamicStateclaims Al Qaeda started a war in West Africa”, Long WarJournal, mayo de 2020. Disponible en: https://www.longwarjournal.org/archives/2020/05/analysis-islamic-state-claims-al-qaeda-started-a-war-in-west-africa.php

3ABU BAKR AL-BAGHDADI,fue el líder del grupo yihadista Estado Islámico que en 2014 se autoproclamó califa de todos los musulmanes, exigiendo obediencia a los musulmanes de todo el mundo.https://es.wikipedia.org/wiki/Abu_Bakr_al-Baghdadi